El bondage es junto con la privación sensorial la práctica propia del BDSM que más se debe practicar fuera de una escena de estricto sadomasoquismo.
Llamamos bondage a la práctica de atar con cuerdas, correas, esposas, cadenas y otros utensilios a uno de los partcipantes en un ritual sexual con el proposito de potenciar el erotismo. Este tipo de deseo sexual, ligado a la inmovilización se conoce desde antiguo y no son raras las imagenes tradionales de estas prácticas. El motivo de la excitación producida puede variar, y no es raro que alguien busque sensaciones meramente “táctiles” como la presión, el roce la cuerda, o la tensión física. La mayoría de las ataduras más fuertes lo que pueden producir es dolor. Si extremamos esto estaremos ante un fetiche de tipo sadomasoquista. En mi opinión es mucho más excitante la lucha que se produce por la tensión sexual, y la posición se sumisión obligada en la que se encuentra uno de los participantes. Esto es lo que hace que se debata, luche, no pueda manifestarlo físicamente y se rinda, y otros caudales hormonales que generan ritmos y tensiones por todo el cuerpo, y generalmente un posterior estado de tranquilidad, y sumisión, aceptación.
También os adjunto algunas normás básicas de seguridad, que no son de mi autoría. Son de sentido común en especial si alguien tiene a su cargo alguien de menos consciencia (animales, niños,…) o tiene algo de intuición o formación sobre prevenir riesgos.
El bondage se basa en una relación de confianza entre la persona atada y la persona que ata. Sobre esta última recae el grueso de la responsabilidad, dada la indefensión (previamente consensuada) de la otra. Para evitar accidentes, que en ocasiones pueden llegar a ser graves, se suelen seguir algunas normas básicas de seguridad:
No dejar nunca sola a una persona atada.
No pasar jamás una cuerda alrededor del cuello.
Contar a mano con unas tijeras funcionales, como medio de liberar rápidamente a la persona atada.
Prevenir los riesgos de caída: una persona atada puede llegar a sufrir un accidente serio si cae hacia atrás.
No realizar suspensiones con la persona atada si no se tiene la suficiente experiencia, ya que es una operación delicada.
No utilizar nunca nudos corredizos otro tipo de nudo resbaladizo.
Realizar sesiones de corta duración si las posiciones son incómodas o si la persona que ata no está experimentada.
Hidratar regularmente a la persona atada y suministrarle liquidos.
Muchas de las posturas que se reproducen en el material gráfico sobre bondage, son de exhibición, no pueden ser reproducidas sin un alto dominio de la técnica. No se debe correr riesgos innecesarios. Hay otros ingredientes para una buena escena, además de la cuerda y es la aptitud mental. De hecho es la clave de todo juego de “roles” que dos o más personas lleven a cabo. En general se basan en la vulnerabilidad o sensaciones de desamparo, y está relacionadas con el incremento de sensibilidad cuando se rinde. Las cuerdas son el elemento con el que lucha la sumisa o el sumiso para ganar libertad, lo que en mi estilo personal no debe suceder jamás dentro del ritual (solo al acabar la sesión de “entrenamiento”). No hasta que exista una auténtica rendición de la persona así expuesta y satisfacción del maestro.
Existen otros estilos, lo que expongo es que el ritual tal y como lo describo es ventajoso. Me costaría explicar de que manera, aunque creo que solamente participar en la práctica puede hacerlo entendible del todo.
Yo añadiría que se tuviera cuidado con las posturas muy forzadas o las ataduras muy cerradas, que puedan ocluir el riego sanquineo o la respiración normal. Sin peligro directo de muerte, las ataduras asi siguen entrañando riesgos a la salud no despreciables. Hay más consejos sobre preservar la salud
Algunos nudos que se pueden hacer.
Y de postre:
La página personal de un amigo y compañero en el sendero siniestro, un practicante de todo tipo de juegos BDSM
El portal de Babydark
Y Glitterdrama, con un tremendísimo relato de trasfondo sadomasoquista. De hecho hace estremecerse´y guarda algún secreto inconfesable.