Entonces, ¿que es satanismo?
La cuestión clave cuando alguien pregunta “¿eres satanista?” suele ser el escándalo que produce por una programación previa de escenas propias de películas de terror y otras fuentes ridículas.
La persona que te pregunta esto tiene en mente sacrificios animales y otras atrocidades. Muy al contrario, otras religiones mucho más aceptadas tienen sacrificios rituales de animales: abundan en el Antiguo Testamento, y es el caso del popular cordero dque los musulmanes degollan con devoción o el pavo de acción de gracia son rituales sangrientos. Muy alejado de esto, el satanismo moderno, al menos el vinculado a la Church of Satan u otros grupos de satanistas creyentes prohibe este tipo de practicas: No mates animales no humanos a menos que sea por defensa o para alimentarte es una regla básica en esta creencia.
Es cierto que no todos los satanistas siguen las directrices de LaVey, dueño del puño que escribio esta sentencia, también conocido como el Papa Negro y fundador de la Iglesia de Satán (Church of Satan). Esta tendencia se suele llamar Satanismo Laveyano y está descrita con mucho acierto en un libro llamado Satanic Bible. Es difícil encotnra runa traducción al españo, que por lo que se son copias piratas. Yo poseo una copia del libro.
Los Satanistas han sido acusados de nazis por sus detractores, muy a pesar de que muchos han roto lanzas a favor de otras etnias, llaman a la comprensión, y a la libertad emotivo-sexual. De hecho “acusar” de homosexuales a miembros de estos grupos ha sido practica común de los modernos inquisidores (lo que debemos entender es para su intolerancia algún tipo de crimen).
Desprovistos ya de su antorcha, los nazis y racistas modernos llevan más a menudo cruces y medialunas.
Otra acusación típica es que están detrás del famoso New World Order. Yo les invito a entrar en sus logias y respetar sus normas, y experimentar por ustedes mismos que es lo que se mueve bajo la palpitante superficie.
Muy al contrario, la religión satánica es un camino vitalista y acorde con la naturaleza del ser humano. Sus logia, almenos en el caso de las simbólicas tienen un saludable equilibrio de géneros en sus filas de los que no pueden presumir otras iglesias respetadas (y hasta aquí voy a leer, esta vez no voy a decir nombre, el pecado pero no el pecador).
¡Ah! También debería comentar que suele hablarse del Sendero de la Mano Izquierda o más comunmente Sendero Siniestro. A mi me gusta más ese término que incluye algunas tendencias gnóstica y algunas corrientes orientales, por ejemplo relacionadas con el tantra. Me gusta mucho más. De hecho, buscando enlaces sobre este término he comprobado que en google españa, si escribes “sendero siniestro definicion” la primera entrada que devuelve es una entrevista al grupo de trabajo al que hace referencia esta web. ¡Bien por google!
Les invitó también a participar en foros no alineados, que dejaré al final de la entrada. Y a los más osados, a adherirse a alguna de las multiples logias, y por que no, la misma Orden de los Nuevos Dioses. Estoy seguro que quedarán sorprendido de lo que encontrarán.
¿Reconocen al personaje de la foto? sí, es el popular Marilyn Manson, ordenado Reverendo por LaVey, el hombre entrañable que le acompaña en la foto. los textos de LaVey son tremendamente ilustrativos y en un lenguaje sencillo, muy alejado del esoterismo de personajes como Crowley, Mathers u otros ocultistas que exploraron la magia negra y el sendero siniestro. Quiero apunar qu eno soy exactamente del mismo parecer que LaVey, y que creo que el entrenamiento, y no solo el don natural, son claves en el momento de realizar magia. Aún así, lo expongo, como gran pensador que me parece, y como muestra de la temática de su extensa obra.
Llamamos bondage a la práctica de atar con cuerdas, correas, esposas, cadenas y otros utensilios a uno de los partcipantes en un ritual sexual con el proposito de potenciar el erotismo. Este tipo de deseo sexual, ligado a la inmovilización se conoce desde antiguo y no son raras las imagenes tradionales de estas prácticas. El motivo de la excitación producida puede variar, y no es raro que alguien busque sensaciones meramente “táctiles” como la presión, el roce la cuerda, o la tensión física. La mayoría de las ataduras más fuertes lo que pueden producir es dolor. Si extremamos esto estaremos ante un fetiche de tipo sadomasoquista. En mi opinión es mucho más excitante la lucha que se produce por la tensión sexual, y la posición se sumisión obligada en la que se encuentra uno de los participantes. Esto es lo que hace que se debata, luche, no pueda manifestarlo físicamente y se rinda, y otros caudales hormonales que generan ritmos y tensiones por todo el cuerpo, y generalmente un posterior estado de tranquilidad, y sumisión, aceptación. 
El robot, además, será como el kamasutra: se le podrán instalar centenares de posturas y ser configurado en “modo aprendizaje” para quienes se inicien en los misterios del sexo. Todo será ajustable, desde la profundidad de la vagina y la talla del pene, hasta el olor corporal y la temperatura.

La estulticia y la “pobreza de espíritu” se han dado la mano siempre, porque lo que prevalece es la INCULTURA, motivo de más para que florezcan los “fanatismos” y los “sectarismos”. ¿Y qué más ha habido en todo el curso de la historia humana sino FANATISMOS en incoherente promiscuidad y burdas exaltaciones y SECTARISMOS apasionados, contradictorios y fatalistas? No hay más que echar una ojeada sobre el panorama de la vida humana hasta el presente para percatarse de las tremendas complicaciones incurridas por la gente por el sólo hecho de ser fanáticas y sectarias en todos los órdenes de credos y cultos, debido a su ingénita incultura. Es que tanto la religión como la filosofía y sus aliadas la política y la cultura, se han desenvuelto siempre en terrenos poco propicios, es decir, en individuos sin preparación adecuada para esas funciones; es más, ni siquiera se han preocupado por PREPARAR o CULTIVAR A LOS INDIVIDUOS NI A LAS MASAS… contentándose con hacerles creer, forzarlas a obedecer, o seguir tales o cuales mandatos sin reparar en sus fundamentos y orígenes.
